X
Uso de Cookies
SLG Digital utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegabilidad de nuestra página, su acceso y la personalización de nuestros contenidos. Si continúa accediendo a nuestra página, entendemos que nos otorga su consentimiento expreso para su uso. Puede obtener más información sobre las mismas y su configuración en nuestra Política de Cookies.

Historia de la Sonda Rosetta y el módulo de aterrizaje “Philae”

El Sueño de Philae

Con un punto de humor robótico, la sonda Rosetta enviaba el sábado 15 de noviembre este tuit: "Cuidaré de Philae mientras duerme”

GONZAGA A LA VISTA • 06/05/2015

Durante nuestra Semana Científico Cultural, celebrada del 20 al 26 de marzo, alumnos de 2º de Bachillerato realizaron una interesante exposición en el Aula Magna del Colegio ante sus compañeros de 2º de Secundaria, en la que dieron a conocer el trabajo que habían realizado de manera conjunta con su profesora de Historia, Mª Dolores Gironés, bajo el título "El Sueño de Philae".



Basándose en un texto escrito por Mª Dolores, que la alumna Paula Bonilla tradujo al inglés, así como en dibujos que hicieron los alumnos Miguel Molina y Pablo de Tomás, y en una maqueta diseñada y realizada por Miguel Molina y su compañero Víctor Córdoba, el tándem profesora-alumnos reconstruyó ante un auditorio expectante esta bonita historia real, que esperamos tenga un final feliz dentro de unos meses cuando el cometa Chury se acerque al sol...

“PHILAE”, un hito histórico

Por primera vez la humanidad logra un aterrizaje en un cometa que es doscientos  millones de años más antiguo que el Sistema Solar (4.700-4.500 millones de años), aunque EEUU, primero, y Japón, un poco más tarde, habían colocado, hace unos años, ingenios semejantes en sendos asteroides.

EL 2 de marzo de 2004 la sonda Rosetta, con el módulo de aterrizaje “Philae”, fue lanzada al espacio por la Agencia Espacial Europea (ESA).



El 12 de noviembre de 2014 el módulo “Philae” se posó en la superficie del cometa “Chury”, a 500 millones de kilómetros de la Tierra, en un lugar bautizado como “Agilkia”, después de viajar más de una década por el Sistema Solar.


La distancia parece enorme, pero el Sistema Solar, tomando como referencia Plutón, tiene un radio medio de 4.500 millones de kilómetros, por tanto nos queda mucho para llegar siquiera a asomarnos al borde. Aunque en realidad la sonda Rosetta ha recorrido, en busca de “Chury”, nada menos que 6.400 millones de kilómetros.

El cometa “Chury” (67p Churymov–Gerasimenko) fue descubierto por Klim Churymov en el año 1969 y fue el cometa periódico 67 de los encontrados. Cada seis años y medio se acerca al Sol, a una distancia de 185 millones de Km. Su forma es irregular y el diámetro máximo es de unos 4 Km.


El nombre de la sonda Rosetta está inspirado en la Piedra de Rosetta, que es un fragmento de una antigua estela egipcia, con un decreto publicado en Menfis (Egipto), en el año 196 a.C. en nombre del faraón Ptolomeo V.


El decreto aparece en tres escrituras distintas: jeroglíficos, escritura demótica y griego antiguo. Esta piedra de Rosetta fue la clave para que Champollion descifrara los jeroglíficos a partir del texto griego perfectamente conocido. Su nombre se puso a la sonda precisamente porque se espera que, con el estudio del cometa “Chury”, se descubran las claves del Sistema Solar y del Universo.

Los nombres de la misión espacial, Philae y Agilkia, están inspirados en nombres egipcios y también tienen su historia, siempre en relación con la piedra de Rosetta.


“Philae” (Pile) fue una antigua ciudad egipcia, actualmente sumergida bajo las aguas de la presa de Asuán, donde se encontró un obelisco que ayudó también a descifrar los jeroglíficos, y Agilkia es una isla en el cauce del Río Nilo, y es el actual emplazamiento de un complejo de templos del antiguo Egipto, que anteriormente estaban ubicados en la isla de Pile “Philae”.



El feliz acontecimiento de la Philae ha sido saludado con enorme entusiasmo, aunque han surgido algunas dificultades. La nave Rosetta sigue en su órbita y a pleno rendimiento, pero el módulo Philae, después de dos días de gran actividad, en los que ha enviado cuantiosos datos, que los científicos estudiarán, se ha dormido. Sus paneles solares no reciben la energía necesaria, pues ha ido a posarse en una zona de sombras, y sus baterías se han agotado.

Con un punto de humor robótico, la sonda Rosetta enviaba el sábado 15 de noviembre este tuit: "Cuidaré de 'Philae 2014' mientras duerme”.

Los técnicos de la Agencia Espacial Europea esperan que dentro de unos meses, cuando Chury se acerque al sol, Philae pueda recargar sus baterías, despierte y siga con la misión que se le ha encomendado.



Mª Dolores Gironés, profesora de Historia