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El 35% de los jóvenes españoles de entre 25 y 34 años no tiene ni el Bachillerato, el doble que en la OCDE

España tiene una de las tasas de escolarización en FP más bajas: el 12% frente al 26% de la media de los países industrializados

Fuente gráficos: OCDE / J.Aguirre / El MUNDO GRÁFICOS.
Fuente gráficos: OCDE / J.Aguirre / El MUNDO GRÁFICOS.

Fuente gráficos: OCDE / J.Aguirre / El MUNDO GRÁFICOS.

REVISTA DE PRENSA • 12/09/2017

El 35% de los jóvenes de entre 25 y 34 años que viven en España no ha logrado terminar el Bachillerato ni su FP equivalente. El porcentaje es uno de los más elevados de la OCDE y dobla la media (el 16%) de los países analizados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El organismo internacional nos tira de las orejas en su último informe educativo, sobre todo porque no hemos mejorado y la tasa se mantiene estancada desde hace una década.

Sí nos hemos puesto las pilas, a cambio, para reducir el abandono escolar temprano, un indicador que se refiere a los jóvenes que, aunque hayan finalizado satisfactoriamente la ESO, no siguen estudiando después. Esta tasa sigue siendo muy alta (19%), pero en los últimos años, sobre todo debido al paro, hay más chicos que antes que se incorporan al Bachillerato, a la FP o a otra formación equivalente. El problema es que no terminan lo que han empezado y tres de cada 10 no puede acreditar estar en posesión de un título esencial para acceder a cualquier empleo. Los que antes colgaban los libros a los 16 lo hacen ahora a los 17 o a los 18 años.

La OCDE ha publicado este lunes su macroestudio anual Panorama de la Educación. Son cerca de medio millar de páginas con todo tipo de estadísticas sobre el estado de las aulas durante 2016 en sus 35 países miembros más un buen puñado de estados asociados. España destaca por la baja cualificación que caracteriza a una buena parte de sus jóvenes. La tarta educativa se reparte entre el 24% que tiene una titulación de Bachillerato o de FP de Grado Medio, el 41% que está en posesión de una titulación universitaria o de FP de Grado Superior y el 35% que, como mucho, ha conseguido el título de la ESO o de FP de Grado Básico. 


Marc Fuster Rabella, analista de la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE , explica a EL MUNDO que "son números preocupantes, pues España está lejos de países de nuestro entorno como Grecia (15%), Italia (26%) o Portugal (31%)". Colombia y Argentina se encuentran incluso mejor que nosotros.

"Pero es importante recalcar", añade Fuster Rabella, "que se ha producido una notable mejora si comparamos estos datos, que son para la población de 25 a 34 años, con los del grupo de 55 a 64 años". En concreto, hay una diferencia entre ambas generaciones de 23 puntos porcentuales. "Al tratarse de España, no hay que olvidar que el sistema de educación ha tenido un desarrollo y universalización bastante tardío", apunta.

Éste es el nivel educativo de los adultos de entre 25 y 64 años: sólo el 41% tiene la ESO, mientras que un 36% llega hasta los estudios terciarios. De ellos, 11% tiene una diplomatura, el 10% posee una licenciatura o su equivalente, el 14% está al nivel de máster y sólo el 1% es doctor.

Fuster Rabella insiste en el mantra de la OCDE: a mayor nivel educativo, más perspectivas laborales. En concreto, la tasa de empleo en los jóvenes con estudios universitarios o equivalentes es del 76%, en comparación con el 68% de aquellos con titulaciones de Bachillerato o similares y con el 60% para los que no han complementado esta etapa educativa.

La mayor escolarización repercute también en el sueldo: los que fueron a la universidad ganan un 53% que los que fueron al instituto. Aquellos con un nivel educativo inferior -es decir, los que se quedaron con sólo el título de la ESO- tienen una desventaja salarial del 29%.


Lo preocupante es que el porcentaje de jóvenes que no son capaces de sacarse el Bachillerato no han variado desde hace 10 años, mientras que otros países se han esforzado por reducir sus niveles cuando eran altos. En 2000 la cosa iba francamente mal, pero mejoramos un poco en 2005. Desde entonces, todo se estancó. ¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Qué podemos hacer para que cambie?

Fuster Rabella apunta directamente a la baja proporción de jóvenes matriculados en FP (12% frente al 26% de la OCDE), pese a que esta modalidad de enseñanza tiene mayor empleabilidad. España tiene una de las tasas de escolarización en FP más bajas de los países analizados. La FP dual, que combina los estudios y el trabajo desde el primer día, no llega al 1% en nuestro país, frente al 17% de media.

El analista cita "la posible existencia de estigmatización social de la FP", así como las elevadas tasas de abandono escolar temprano o "factores relacionadas con ellas, como la edad obligatoria de escolarización o el grado de repetición de curso, comparativamente alto en nuestro país".

No menciona, aunque se intuye, el boom de mano de obra poco cualificada de la década pasada, que llevó a cientos de miles de adolescentes a dejar sus estudios para poner ladrillos o servir copas. Llegó la crisis, se acabaron los chollos y muchos de estos chicos volvieron al instituto. Otros, ya prevenidos, decidieron que, dado que no iban a encontrar trabajo, lo mejor era seguir estudiando. Pero las cifras de la OCDE son muy valiosas porque indican que estos jóvenes no han trabajado mucho en clase. Matriculados estaban. Pero no quisieron sacarse el título.


Y aquí es cuando la cosa entronca con los famosos ninis, que tanto empañan las estadísticas que hablan de recuperación económica en España. Es verdad que ya no somos el país con mayor porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan, como ocurría hace un par de años, pero la tasa durante 2016 fue del 23%, si tenemos en cuenta a los jóvenes de entre 18 y 24 años, y del 21,7%, si ampliamos el grupo a los de entre 15 y 29 años. Son todavía unas cifras muy altas, superiores a las de hace una década. Nos encontramos a la altura de México (21,8%) y sólo superados por Grecia (23,5%), Italia (26%) y Turquía (28,2%).


Las ingenierías vuelven a ponerse de moda

El informe trae buenas noticias para los que llevan años defendiendo la importancia de las carreras de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, las llamadas STEM. El 30% de los que cursaron estudios superiores en España lo hizo en algunas de estas áreas. Es uno de los porcentajes más elevados entre los países de la OCDE (la media es del 25%) y destacamos, sobre todo, en los programas de doctorado: el 50% son de esta rama frente al 43% de la media del conjunto de los participantes en el estudio.

¿Pero no se decía que, en España, todo el mundo huye de las STEM? "Los datos muestran un cierto cambio cuando miramos a los estudiantes que se graduaron y los que eligieron la carrera recientemente, en 2015", explica el analista de la OCDE Marc Fuster Rabella. "Para los primeros, el porcentaje de alumnos en STEM fue del 26%, que, a pesar de ser una cifra mayor a la media, ya es sensiblemente menor a lo observado en relación al conjunto de individuos de entre 25 y 64 años. En relación a los individuos que acceden ahora a la educación superior, ya podemos observar que la media es superior".

Dentro del territorio STEM, los alumnos escogen en primer lugar las ingenierías, la producción industrial y la construcción, unos sectores en los que las mujeres sólo están representadas en un 24%, algo que también ocurre en otros países. La proporción de mujeres en estudios de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) fue tan sólo del 12%, por debajo del 19% del promedio.

Sin embargo, al igual que ocurre en el extranjeros, las mujeres tienen una presencia desproporcionada en las carreras relacionadas con el sector educativo (España, 79%; OCDE, 78%) así como en salud y bienestar (España, 72%; OCDE, 75%).

A los estudios STEM les siguen, en demanda, los de Ciencias Empresariales, Administración y Derecho (27%), también en un porcentaje superior a la OCDE. ¿Dónde hay más posibilidades de encontrar salidas laborales? Los que mejor lo tienen son los graduados en TIC (84% de empleo), seguidos de los ingenieros (86%) y los procedentes de Ciencias Sociales y Jurídicas (80%).

Peor están los graduados en educación (77%, frente al 83% de la OCDE), así como Artes y Humanidades, Ciencias Sociales, Periodismo y Comunicación (77% frente a 81%). 



Autor: Olga R. Sanmartín, publicado en elmundo.es el 12/09/2017.




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