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Literatura y Composición 2º ESO Colegio Privado San Luis Gonzaga

"Tú serás mi nuevo compañero, Boston"

Historia basada en el relato de Juan José Millás 'La cosa'

GONZAGA A LA VISTA • 19/01/2017

Todo empezó aquella nublada mañana, estaba diluviando y Andrea bajó las escaleras que chirriaban según avanzaba. Aún le dolía la tripa y su madre le había preparado una sopa pero no una sopa cualquiera, sino la famosa sopa de letras. Su madre le colocó el reloj de arena cerca del vaso, ella se sentó en la silla y comenzó a soplar para que se enfriara mientras que observaba cómo las letras se movían formando palabras. Hizo un pequeño gesto al reloj que se dio la vuelta dejando caer los primeros granitos de arena. Comenzó el juego. Sobre el caldo flotaban las primeras cuatro letras que formaban la palabra “tapa”, de repente se escuchó un golpe que le hizo saltar de la silla. A su madre se le había caído la tapa de la mermelada al suelo, la recogió lentamente y pidió perdón.

Volvió a mirar hacia la sopa; una letra había desaparecido ahora en su lugar aparecía una “P” torcida formando así la palabra “pata”. En ese momento la silla se inclinó dejando a Andrea por los suelos, recogió la cuchara y vio que a la silla le faltaba una pata, cogió la sopa rápidamente y observó que algunas letras había saltado del cuenco, empapadas sobre el suelo formaban “papa”. Se metió una cucharada de sopa en la boca y le empezó a saber a patata. Tomó un sorbo más de sopa cuando instantáneamente se pegó al lavavajillas como un imán, sobre la sopa se encontraba “lapa” esa dichosa palabra que no le permitió despegarse del electrodoméstico hasta que el cuenco quedó seco. Siguió  comiendo intentando evitar que saliesen más letras a la superficie pero no pudo evitar leer “capa” cuando de repente de la nuca la salió una capa color verde esmeralda que la dificultó la movilidad más de lo que ya estaba.

El tiempo se le acababa y cada vez las letras salían con más rapidez a la superficie. La siguiente palabra fue “copa”. Sobre los pies de Andrea cayó una copa de cristal obligándole a retirar su pierna por el dolor y acto seguido otra cayó sobre su hombro. Asustada, estiró la pierna y enganchándola a la pata de la mesa, la arrastró hacia ella quedando así cubierta. Al momento empezaron a llover copas del techo de la cocina pero Andrea seguía comiendo viendo cómo el tiempo transcurría. Se tranquilizó al leer “copo”, las copas dejaron de caer y los cristales rotos desaparecieron del suelo.  Al instante empezaron a caer pequeños copos helados del techo. Andrea sintió un pequeño escalofrío en la nuca que le hizo retorcerse. Instantes más tarde empezó a tener frio lo que le hizo recordar… ¡la sopa! Apenas le quedaban un par de cucharadas, bebió el caldo y en el cuenco se encontraba “topo”. Asustada permaneció debajo de la mesa, nunca había aparecido ningún ser vivo en el juego. Observó cómo el suelo se hundía poco a poco formando un agujero de tierra del que pronto asomaron dos pequeñas patitas. Andrea se incorporó asomándose para ver qué era y al ver al pobre topo ciego y desorientado lo recogió entre sus brazos y lo depositó sobre la mesa. Andrea esperó a que desapareciera como suele pasar al terminar el juego, la pata de la silla volvió, Andrea ya no estaba pegada y no había ni capa, ni nieve, ni cristales por el suelo, sin embargo, el topo permaneció allí, tumbado, sobre la mesa, olfateando el aire. No sabía qué hacer con él pero pronto se le ocurrió una idea fantástica.

-              Tú serás mi nuevo compañero, Boston.


Autora: Beatriz Delgado, alumna de 2º ESO del Colegio Privado San Luis Gonzaga

Trabajo realizado en clase de Literatura y Composición a propuesta de la profesora Lydia Ortega, consistente en escribir jugando con palabras, cambiando letras y creando términos nuevos para luego incluirlos en una historia. El relato está basado en el texto de Juan José Millás 'La cosa'.





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