X
Uso de Cookies
SLG Digital utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegabilidad de nuestra página, su acceso y la personalización de nuestros contenidos. Si continúa accediendo a nuestra página, entendemos que nos otorga su consentimiento expreso para su uso. Puede obtener más información sobre las mismas y su configuración en nuestra Política de Cookies.

ESCUELA DE PADRES

Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 6ª)

OPINIÓN • 17/06/2016

Como explicábamos en artículos anteriores, el lenguaje condiciona nuestro pensamiento y también condiciona nuestras acciones, nuestros hijos nos modelan constantemente, por ello tenemos que ser conscientes del impacto de nuestras palabras.

Frustración versus motivación

Qué manía tenemos de usar constantemente los “pero”, esos jarrones de agua fría que te provocan un bajón emocional en cuestión de segundos.

Por ejemplo cuando viene nuestro hijo con las notas y le decimos “Qué bien que has sacado un 9 en lengua, peroooo, la cagaste en mates (jarrón de agua fría y frustración). Y no solo eso, es que encima a partir de ese momento ya solo le hablaremos de las mates, el éxito de lengua duró solo 1 segundo y se quedó en el olvido.

Sin embargo, todo cambia cuando eliminamos de nuestro vocabulario el “pero” y lo sustituimos por el “si además”.

Tomando el mismo ejemplo, “Qué bien que has sacado un 9 en lengua, si además hubieras sacado buena nota en mates serias un crack” (Motivación). ¿Qué puedes hacer diferente en el próximo examen? ¿Cómo lo conseguiste en lengua? Con esto buscamos que modele el éxito de lengua y lo replique en mates desde la motivación y el espíritu de superación.

¿No te pasa a ti que muchas veces cuando te dicen algo bueno y se produce un pequeño silencio, intuyes inmediatamente que lo siguiente que va a venir es un “pero” y a continuación lo malo?  Observa las sensaciones que te produce eso porque son exactamente las que provocamos en nuestros hijos cuando usamos los “pero”.

Los “pero” hay que eliminarlos de nuestro vocabulario, son muy tóxicos, ya verás como a partir de ahora cada vez que oigas uno te va a rechinar, porque ya eres consciente de su impacto.

Prueba esta herramienta y si te funciona ¡quédatela!


María José Martín
Coach educativo
www.coachespana.com


Artículos de la misma autora:

.     Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 5ª)

.     Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 4ª)

.     Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 3ª)

.     Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 2ª)

.     Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 1ª)

.    ¿Creas o te quejas?

.    Construyendo puentes entre padres e hijos

.    Ponerse en los zapatos de los padres

.    Una metáfora del coaching



Búsqueda por fechas
hasta

NOTICIAS MÁS LEIDAS
Noticia
Educar en la realidad
OPINIÓN • 19/04/2018
Catherine L´Ecuyer es canadiense, abogada, afincada en Barcelona y madre de cuatro hijos. En la actualidad se dedica a investigar, escribir e impartir conferencias sobre temas de educación. Su libro “Educar en el asombro” fue un auténtico éxito. Y este segundo libro “Educar en la realidad” aún puede superarle. A una primera lectura puede parecer que este ensayo contiene una reconvención a las NT aplicadas a la educación. Creo que no. Más bien es un libro que rompe mitos y propone alternativas veraces y concretas para educar a nuestros niños en general, para que se formen como personas maduras, libres, autónomas, empáticas, críticas, a fin de poder aprovechar positivamente las potencialidades que ofrecen las NT.
Noticia
Carpe Diem
OPINIÓN • 06/04/2018
Carpe Diem, dos palabras que tienen un significado importante y hasta que no te das cuenta no lo valoras, como esa frase mítica que tanto nos repiten: "nunca te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes". El reloj marcaba las seis de la tarde y ahí estaba yo en esa sala sola con él, uno de los hombres más valientes que conocía, un influyente para mí, alguien que me ha hecho reír y siempre me repetía una y otra vez esa frase de "vive el momento". Y hasta hace unos minutos no sentía de verdad esas palabras. Tenía los ojos vidriosos de verlo en esa situación, de ver a mi abuelo con un montón de tubos que recorrían su cuerpo. De repente unas palabras salieron de su boca e hizo una pregunta: ¿Miriam, eres tú? Me giré y me acerqué a él. —Hola abuelo —dije a punto de llorar—. Lo abracé y él siempre con su humilde sonrisa me contestó: —Veo que estoy en mis últimas —reí ante esas palabras porque aunque me dolieran, él siempre sabía hacerme reír. Y le contesté: —Has despertado del coma abuelo, voy a avisar a las enfermeras.